ENTREVISTADO POR RODOLFO GONZÁLEZ I
- lascenizasdewelles

- 15 oct 2022
- 6 Min. de lectura

Hola amigos. Sabéis muy poco de mí y para que me conozcáis un poco más, le dije a mi buen amigo (vamos, mi hermano, Rodolfo Gonzalez, que me mandara unas preguntas para hacer una entrevista. Le dije que cualquier extensión y que cualquier pregunta, que no iba a faltar a ninguna. Ha sido generoso, no me ha preguntado por el tamaño de ya saben que...mi billetera claro. Si les parece, voy a ir poniendo pregunta por pregunta durante estos últimos días del club antes del cierre del verano. La primera es la siguiente. Muchas gracias por unas preguntas tan maravillosas, amigo.
PREGUNTA:; La gente aficionada al arte suele tener una sensibilidad aguda. ¿Hubo un momento de tu vida en el que algún suceso te haya llevado al arte o era algo que siempre estuvo latente dentro tuyo?
RESPUESTA: Según te dé una respuesta u otra voy a parecer o muy pretencioso o excesivamente escueto. Voy a optar por parecer lo primero, ya que si me expongo, con todas las consecuencias y luego ya, quién quiera criticarme o me considere un “iluminado”, como bien me dijo un hater hace poco, que lo diga a boca llena, pero con conocimiento de causa y sobre todo, con mucha razón. Porque sí, sin sentirme mesiánico o tener ningún tipo de poder extrasensorial o divino, creo que el arte nació conmigo y que lo llevo dentro.
Para mí la creación, en general y al margen de teorías o religiones, es una experiencia intransferible y personal, (a pesar de que, evidentemente, se pueda compartir obras, sobre todo en el terreno literario) pero también, un acto que roza lo paranormal. No estoy diciendo, ni mucho menos, que todo el mundo lo viva de la misma forma y lo digo, fundamentalmente, porque sé de forma tácita que no es así (he conocido a muchos artistas y para la mayoría no es más que un simple ejercicio artesanal que lo único que exige es práctica, dedicación y paciencia) PARA MI NO, PARA MI ES UN MOMENTO ÚNICO, PLAGADO DE MUSAS Y EN EL QUE SE PUEDE LLEGAR, INCLUSO, AL ÉXTASIS. Y AHORA, COMO DIJE, TIENEN RAZONES SUFICIENTES PARA LLAMARME LOCO O ALUCIONADO. Quizás porque lo soy, quizás porque lo que siento al crear es tan grande, tan sublime, que puede que mucha gente no lo entienda (o tan pequeño e insignificante que yo mismo pueda estar engañándome en este momento, quién sabe) Pero como estaba diciendo anteriormente, para mí, el acto artístico, en todas sus vertientes, debe ser una especie de prolongación del alma, una elevación espiritual que se plasme en el papel, en el lienzo o en cualquier otro formato o soporte. Y voy a citar y poner como ejemplo una experiencia que tuve hace unos años. Estaba escribiendo la historia de una mujer y no ubicaba exactamente su origen ni sus motivos (en base a una serie de hechos que se plasmaban en la historia y que había elegido previamente) A través de la canción NEGRA SOMBRA cantada magistralmente por Luz Casal y sobre los versos de la también gallega Rosalía de Castro, tuve un éxtasis e interioricé al personaje en un punto exacto de la Galicia rural y cómo no, entendí su miedo, pero también su coraje y su valentía (sin yo tener nada que ver con ella, pues de hecho soy hombre y andaluz) Pero lo que quiero decir, es que esto del arte y la creación, a veces o al menos para mí, es un misterio, un casi milagro que debe erizarnos la piel. Es por tanto, por lo que ninguno de mis personajes, los haya encarnado de alguna forma o no, son fruto del estudio, sino que simplemente los siento, los entiendo y a partir de ahí, escribo sus vidas, como si de una forma u otra, se tratasen de espíritus que me atraviesan, como si vivieran de mí, por mí y en mí. No huyan todavía, que aún queda más espacio para la locura, porque yo creo que ser artista y no estar loco y no tener una mirada única y diferente es como estar cuerdo e ir saltando por la calle diciendo “soy Napoleón, soy Napoleón, soy Napoleón” incoherente, vamos.
Esta introducción tan grande ha sido sólo para decir y subrayar que el arte es parte de mi vida desde que así lo recuerdo. Y a veces es tanta la magia, tan certero el “milagro”, que me da miedo exponerme a la creación, ya que me supone un gran desgaste de energía y me hace sufrir y llorar mucho con mis personajes y sus terribles pesillas. He escrito desde villanos hasta ángeles, de personas sin corazón a corazones andantes, de drogadictos a putas callejeras. Y lo he hecho siempre con el mayor de los respetos y el mayor de las ilusiones, porque cualquier vida, creo, merece ser contada y ser, fundamentalmente, respetada.
Y ahora voy a contar varias anécdotas, aclarando que con ellas no me siento ni especial, ni nada por el estilo. De hecho, soy una de las personas más normales que conozco. Pero por ejemplo, recuerdo que ya desde muy pequeño me interesé por el cine menos comercial, (español, italiano, francés, clásico hollywodiense) vamos, este tipo de cine que gana casi todos los premios pero que no interesa, ni mucho menos, al gran público. Y me aficioné, sobre todo, porque lo reconozco amigo, yo sí veía La 2 y lo hacía desde los ocho, nuevo o diez años. Y ya me apasionaba con esas edades por historias y directores, que luego entendí, eran grandes maestros del séptimo arte. Recuerdo, sin ir más lejos, mi pasión por Rocco e i suoi fratelli (Rocco y sus hermanos) y cómo vibraba con la banda sonora del enorme Nino Rotta o como me maravillaba el final de Tacones lejanos, de Pedro Almodóvar y esa referencia a la maternidad y la culpa o como me emocionaba con el final de Frenesí, la penúltima película de Hitcock y su mítica frase, “Mister Rusk, you re not wearing your tie” En fín, que vivía en un mundo paralelo, porque mis amigos sólo veían y disfrutaban con los éxitos del momento (La máscara, Parque Jurásico, Jumanji, La señora Dougfire) y que conste que yo también, pero también vivía otro mundo, diferente, que reconozco, tomaba en secreto porque sospechaba que a la gente le podría resultar, cuanto menos, extraño, sobre todo para un niño de esa edad. Por cierto, he de aclarar que La 2 es una cadena de televisión española que está más bien relacionada con la cultura y que en España es un tópico o más bien una broma eso de “yo sólo veo los documentales de La 2” Que por cierto, desde aquí decir que supongo que el señor Hitler compró los derechos de la televisión española antes de suicidarse en el famoso bunker con Eva, porque últimamente sólo hay documentales del tercer Reich (y lo digo yo, que me apasiona el tema, pero a veces hay documentales hasta de cómo se depilaba el bigote el señor bajito, por llamarlo de alguna manera)
Por tanto, yo ya sabía que era raro y no lo digo por mi homosexualidad, que siempre supe, sino, fundamentalmente, porque no estaba interesado, en general, en los mismos temas que la mayoría. Y no es una cuestión de que no me gustara el futbol y prefiera peinar barbies, sino de algo imposible de explicar con palabras.
En otra ocasión, mi profesora, con esos mismos nueve o diez años, le dijo a mi madre, “señora, lleve a su hijo a estudiar BELLAS ARTES, porque el niño, sin duda, tiene actitudes para ello” Pero mi familia era pobre y lo sigue siendo y no había posibilidades para ingresar en el centro de alto rendimiento que me recomendaba. En otra, ya en la universidad, recuerdo que vimos una película muda y en blanco y negro. TODOS MIS COMPAÑEROS COINCIDIERON EN LO MISMO, IMPOSIBLE DE ENTERARSE SI EL PROFESOR NO NOS LA EXPLICABA. Y fue entonces cuando me dije, “¿en serio os parecen símbolos tan difícil de interpretar o al menos de darles vuestro sentido?” “¿no sois humanistas?” “¿no estamos aquí porque somos fieles defensores de la cultura? Tales planteamientos me hicieron escribirle una carta sobre mis impresiones sobre el film al profesor. Mandó llamarme a su despacho. Me dijo que había sido el mejor trabajo que había recibido en todo su carrera, que mi manejo de la intuición era asombroso y que debía ejercitarlo. A partir de entonces lo he seguido haciendo y hasta ahora.








Somos dos. Leí tu respuesta y pareciera que hemos vivido vidas paralelas con un océano en medio. Luego me he planteado ¿Vale la pena ser parte de ese mundo que el destino me propone? Cuando convencí al psicólogo me di cuenta de que nuestro mundo es más sano y estimulante. No estás solo. Quizás logremos vernos alguna vez y brindemos por todo lo que nos une a nosotros y, también, por todo lo que ellos crearon para separarse de la vida en plenitud.
Saludos desde las colonias