¡QUÉ VIVAN LAS MUJERES! ANALFABETAS, ESCRITORAS O MEDIOPENSIONISTAS…
- lascenizasdewelles

- 18 oct 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 24 oct 2022

(EN RELACIÓN AL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER ESCRITORA)
…o que vivan las personas, que yo siempre he sido de los que lo han tenido bastaste claro. La igualdad debería ser algo absolutamente natural. Y sin echarme flores, no sé por qué, quizás por un buen trabajo de mis padres, quizás por mi entorno, quizás por algo diferente que tenía dentro y a pesar de los inconvenientes de mi época, no recuerdo ningún momento de mi vida en el que pensase, ni siquiera como un chispazo inmaduro, que las mujeres fueran inferiores o menos válidas que el resto.
Al mismo tiempo, he vivido una época muy distinta al siglo dieciocho, diecinueve o primera mitad del veinte, donde de forma paulatina las mujeres empezaban a levantar la cabeza en todos los ámbitos de la sociedad. Y claro, esto hace que me pregunte, ¿cómo pudieron resistir esa lucha, que más que una lucha debió ser una locura, un camino aterrador hacia el abismo? Porque ir contracorriente es como descalzarse y pisar las brasas, un juego difícil y peligroso. Fructífero, sin duda, porque de aquellas chispas estos fuegos, pero sin duda también, cansado, poco efectivo y en muchas ocasiones, incluso, motivo de escarnio, vejaciones o muerte. Sin ir más lejos el llamado “comité de mujeres libres” de la segunda república, todos ellas injustamente represaliadas por su condición feminista y por su defensa a ultranza de un necesario, pero en aquella época aun impensable, cambio social. Y fueron apiladas en cárceles infrahumanas durante décadas y en el peor de los casos ejecutadas por sus ideas comunistas.
Pero esta que cuento es sólo una punta del iceberg, un ejemplo clarificador sí, pero del que se pueden buscar y testimoniar muchos alrededor del globo. Por eso me cuestiono, ¿sería yo capaz de tener esa valentía? ¿Podría luchar en un mundo que me tapase la boca con una soga? Desgraciadamente, miles de mujeres siguen muriendo actualmente por no callarse, y aunque lo entiendo como un acto de rebeldía, amor y fe a una causa que es absolutamente justa, también me estremece. Porque ellas saben que van a morir, que tal o cual discurso las va a condenar a la peor de las correcciones, el silencio perpetuo y sin embargo, no desisten y miran a los ojos a sus verdugos. YO NO PODRÍA SER TAN VALIENTE.
Es por ello por lo que hoy no sólo quiero poner en valor el ímpetu, el arrojo y el esfuerzo de todas las luchadoras, sino también la obediencia a ultranza de las que se callaron porque simplemente fueron víctimas de un sistema que las ataba. Y así, analfabetas y grandes intelectuales, putas y monjas, de cualquier ideología política, de cualquier etnia o religión, de cualquier parte del mundo, quiero darles las gracias y prometerles desde aquí que seguiremos luchando para la plena igualdad.
QUE EN EL FUTURO TODOS TENGAMOS LÁPIZ, PAPEL, PENSAMIENTO Y LIBERTAD!!!








Muy valiente debían de ser aquellas mujeres que se la jugaban por seguir su necesidad de sacar su arte de dentro. He dicho y yo no dejo mis escritos por aquí para mostrar mi capacidad ni para enseñar (menudo creído sería) solo compartir pensamientos, deseos o sueños entre personas afines con la única intención de cambiar opiniones o sentimientos.
Mi comentario versará sobre las personas que escriben en las redes sociales.Totalmente fuera de lugar, me parece. Porque sé de muchos escritores que vuelcan sus mejores escritos,soy uno de ellos. Ofrezco relatos para que los posibles lectores tengan la oportunidad de hacer sus comentarios, sacar conclusiones y comunicarlas. Y, en todo caso, aprender. Eduardo López